Torremilanos. Ojo de gallo. 2020

Bodega:

Finca Torremilanos, Aranda de Duero (Burgos)

Variedad: 

100% variedades autóctonas blancas y tintas; 50% Tempranillo, 10% (Garnacha, Cariñena y Bobal) y 40% (Albillo, Viura, Malvasía y Airén).

Elaboración y crianza:

La uva desgranada y toda mezclada entra a depósito de acero inoxidable, donde será pisada una vez al día hasta que el exceso de carbónico ya no nos permita entrar. En esta cosecha ocurrió al quinto día. Al sexto día se descuba, se prensa y pasa a depósitos pequeños. Tras 6-12 horas, se trasiega con débastage por flotación y decantación. La mitad fermenta en barricas (de 225 litros de nuestra propia tonelería en bodega) y la otra mitad en hormigón con levaduras propias de la uva y de la cosecha. Para limpiarlos aún más, provocamos que desborde (lías/fangos) llenando al máximo las barricas y los depósitos de hormigón. Este vino realiza la fermentación alcohólica y maloláctica. Crianza total de 7 meses y 3 semanas desde que se descuba hasta que se embotella. Embotellado sin clarificar, sin filtrar y sin sulfuroso añadido. Vino certificado ecológico y biodinámico.

Notas de cata: 

Torremilanos Ojo Gallo luce un bello e intenso color, cuyo brillo invita a beber. Color que tradicionalmente se denominaba “Ojo Gallo” y que en otras partes de Europa se llamaba “Ojo de Perdiz”. Intenso abanico de aromas con uva madura y frutas rojas junto con ligeros toques especiados y matices de monte bajo, tomillo y espliego. Su paso en boca es untuoso y muy mineral con intensos recuerdos de guinda. Tradicionalmente se diría que “este vino está como una guinda”

Maridaje:

Asados, carnes a la brasa, guisos así como cualquier plato con sabores intensos, pero ante todo buena compañía.

 

36.00
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